No puedo ser feliz cuando cambio meramente para satisfacer tu egoísmo.
Tampoco puedo sentirme satisfecha cuando me criticas por no pensar o por no ver como lo haces tú.
Me llamas rebelde.
Y sin embargo cada vez que he rechazado tus creencias te has rebelado en contra de mí, yo no trato de moldear tu mente.
Se que estás tratando fervientemente de ser tu mismo (a).
No puedo permitirte que me indiques lo que debo ser porque estoy dedicada a ser yo misma.